viernes, 22 de febrero de 2019

🐱Gatos y niños

Como conseguir una buena convivencia


Si tienes hijos pequeños y estás dudando si llevar un gato a casa, o tienes gato y vas a ser madre o padre y no tienes claro que pueda existir una buena convivencia entre ambos, desde nuestro blogg decidimos animarte, y te explicamos qué ventajas tiene y como conseguir un ambiente idóneo para toda la familia.


alt="niña y gato compartiendo sueños"

Actualmente son de sobra conocidos los múltiples beneficios que una mascota puede aportar a cualquier persona, especialmente a los niños. 
Hasta no hace mucho tiempo, muchos padres se deshacían de su mascota, sobre todo de los gatos en el momento en que iban a ser padres, temiendo el contagio de enfermedades o pensando que su mascota pudiese propinar mordiscos o arañazos a sus retoños.

Por suerte ésta idea ya no es tan común, y es porque se ha demostrado que son buenas para la salud de tus hijos, pues su sola presencia permite que tus hijos crezcan inmunizados frente a bacterias y alérgenos.

Relajan a los niños cuando éstos los acarician y ayudan en su desarrollo como personas, aprendiendo a empatizar y respetar a quien no es como ellos, pero también a adquirir responsabilidades y ser más tolerantes ante las dificultades.

Los niños que viven con mascotas son más sociables y se ríen mucho más, ya que los gatos son protagonistas de situaciones muy divertidas.


alt="gato y niño sentados en el porche"

CONSEJOS

Lo primero será explicarles a los niños que hay que respetar al gato, y ésto incluye no cogerlo en brazos ya que pueden asustarse o agobiarse y en un intento por escapar hacerse daño.
Tampoco se le debe de gritar pues el animal se sentirá amenazado y huirá evitando el contacto con el niño.

Por su puesto, siempre debemos evitar que los niños les tiren de las orejas y el rabo o les metan los dedos en los ojos o las orejas.

Debemos recordar a los niños que a los gatos les gusta que les acaricien suavemente y prefieren que les hablen en un tono más bajo y ante todo nunca molestarles cuando están descansando.


alt="niño y gato complices"

En el caso de que tengamos gato y sea el bebé el nuevo dentro de la familia, deberemos en primer lugar cerrar la puerta de la habitación del niño antes de que nazca para que el animal se vaya habituando y no asocie la prohibición a la llegada del bebé.

Es importante seguir dedicando el mismo tiempo al gato que antes de la llegada del niño, e intentar acariciarlo mientras el niño esté presente para que el animal asocie la presencia del pequeño con algo bueno.

Al llegar del hospital con la criatura, debemos presentársela a nuestro gato, dejar que se acerque y lo huela para que compruebe que no representa ninguna amenaza para él.

El gato no ha de notar diferencia en el trato antes y después, y aunque nos parezca extraño debemos cuidar también lo que decimos en presencia del bebé y del gato pues comprenden mucho más de lo que podamos imaginar.


alt="niño abrazando al gato"

Si seguimos éstos consejos, veremos que el gato y el niño se convertirán en grandes amigos, y que ambos buscarán complicidad para vivir experiencias juntos.
El gato se convertirá en el fiel amigo de tu hijo, escuchando con paciencia todos los secretos que el niño le cuente.

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