🐶Ayuda a tu perro a superar sus miedos
Descubre el origen de su miedo y cómo resolverlo
El miedo extremo en el perro puede resultar muy peligroso, tanto para su propia integridad como para la de otros animales o personas; ya que el pánico hace que el perro desobedezca al dueño y éste sea en ocasiones incapaz de dominarlo. El animal cuando siente miedo tiene la necesidad imperiosa de huir, pudiendo escapar y perderse. También puede perder el control de sus esfínteres y en muchas ocasiones morder.
En el artículo de hoy queremos darte alguna pista sobre la causa del miedo en tu perro y cómo puedes ayudarle. De éste modo tanto tu perro como tú podréis ser más felices.
El miedo aparece en perros de cualquier raza, también en ambos sexos,y desde luego en animales con cualquier edad.
Hay perros que son miedosos a cosas nuevas y desconocidas, en otros el miedo sólo aparece en situaciones muy concretas, pero existen animales que tienen miedo generalizado, siendo éstos últimos quienes peor lo pasan.
¿CUÁLES PUEDEN SER LAS CAUSAS DEL MIEDO?
- Falta de estímulos suficientes durante los primeros meses de vida. Se da en animales que siendo cachorros están aislados, como por ejemplo el caso de perros que se crían o viven en parcelas o establos, sin contacto con otros perros o personas, y desde luego sin la oportunidad de conocer otro tipo de ambientes.
- Experiencias negativas. Es un caso muy habitual. Los perros que han tenido una mala experiencia como pueda ser un accidente o un conflicto con otro perro, intentarán a toda consta evitar aquello que les recuerde aquel mal momento.
- No se siente respaldado por su dueño. Es el caso del perro que no tiene plena confianza en su dueño. Se debe a situaciones delicadas en las que el perro no ha entendido el desamparo por parte de su dueño (líder), o que no ha sido respaldado cuando necesitaba valor.
Para descubrir si tu perro confía en tí, fíjate en si el perro se esconde frente a un acontecimiento desagradable como ir al veterinario, si no te obedece frente a la presencia de aquello que teme, si da muestras de miedo como huir o agacharse ante la situación que le atemoriza, si el perro da muestras de sumisión cuando te acercas a él, o si evita mirarte a los ojos. Todas éstas situaciones son muestras de desconfianza.
- Era el más pequeño de la camada y el más inseguro. Los perros más pequeños de la camada suelen ser los más zarandeados por sus hermanos, y por tanto pierden la confianza en sí mismos desde su más tierna infancia.
PAUTAS PARA SUPERAR EL MIEDO
- Establecer un plan de actividades diario, con horarios fijos para comer, salir o jugar.
A los perros les tranquiliza tener una rutina, se estresan con la incertidumbre, por tanto establecer un plan y unos horarios ayudará en su recuperación.
- Evitar las situaciones, personas, animales o cosas que generan miedo en el animal.
El perro libre de situaciones que le generan estrés y miedo, estará más predispuesto a aprender.
- Ofrécele experiencias de las que sabes con seguridad que saldrá airoso, eso reforzará la confianza en sí mismo.
Ejercicios sencillos como dar la pata o sentarse, ayudarán a que tu perro coja confianza, siempre tras realizar el ejercicio debes alabarle mediante palabras y acariciarlo, ya que tu mano debe transmitirle seguridad.
- No utilices palabras ni gestos de consuelo.
Las palabras refuerzan las acciones, en éste caso negativas. Si además tú muestras inseguridad, el perro entenderá que el estímulo que le da miedo es realmente peligroso.
- No le obligues de forma drástica a enfrentarse a sus miedos.
Exponer al perro de forma radical a sus miedos puede provocar un ataque de pánico y reforzar aún más el miedo ya existente.
- Amplia el repertorio de pruebas de valentía y felicítale con alabanzas y caricias.
Saltar por encima de una valla o un foso, portar un gran objeto en la boca, o recoger una pelota o un frisbee puede convertirse en un acto de valentía por el que tu perro se sienta enormemente orgulloso, siempre y cuando le felicites por ello.
- Expón a tu perro a las situaciones que le dan miedo pero de forma atenuada.
La exposición a las situaciones, objetos, animales o personas a las que teme deben de ser progresivas.
Así por ejemplo, si tu perro tiene miedo a un ruido concreto, grábalo y ponlo a un volumen muy bajo para que pueda ir acostumbrándose, según veas que progresa ve subiendo el volumen.
Si es por ejemplo miedo a otro animal, permite que el perro lo vea en la lejanía al principio, para luego de forma progresiva ir aproximándolo.
- Después ve intensificando los estímulos que provocan el miedo a la vez que desvías su atención con los ejercicios que domina y por los que es premiado.
En la recuperación ayudará que desvíes la atención del perro con aquello que has comprobado que es satisfactorio para el animal a la vez que acercas gradualmente el estímulo negativo.
- Ignora los errores que cometa tu perro o cuando los cometa desvía su atención hacía otro tipo de estímulo.
Si tu perro comete un error no debes regañarle ni decirle absolutamente nada, simplemente ignóralo o distráelo.
Según el grado de miedo y de la sensibilidad del perro, transcurrirá más o menos tiempo hasta que el animal se recupere por completo, pueden pasar semanas o meses. Pero es importante armarse de paciencia, ya que la recompensa será un perro seguro y feliz, y un propietario sin sufrimiento y con una vida mucho más fácil.
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