Mostrando entradas con la etiqueta gato del desierto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gato del desierto. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de junio de 2020

🐱Gato salvaje africano

El antecesor del gato doméstico


Su nombre científico es Felis silvestris Lybica, y es conocido también como Gato del desierto. En realidad, se trata de una subespecie del Gato montés. Y hoy sabemos casi con total seguridad que es el gato del que descienden todos nuestros gatos domésticos.
Si observamos a nuestra mascota y a uno de éstos gatos salvajes, podremos darnos cuenta de su notable semejanza, tanto en tamaño, como en la forma y proporciones. Genéticamente  son muy similares, tan sólo se distinguen en 13 genes que fueron los que se modificaron al domesticar a éste  felino silvestre.


alt="gato del desierto enfurecido"

El gato salvaje africano fue domesticado por el ser humano en Oriente Medio hace unos 10.000 años. Coincide con la época en la que el ser humano vive de la agricultura además de la ganadería. Los gatos encontraron en las poblaciones humanas gran cantidad de roedores que acudían a los graneros; y así fue como los gatos y los seres humanos se asociaron, y posteriormente aquellos que eran más dóciles se convirtieron en mascotas muy apreciadas.

MORFOLOGÍA

Como hemos indicado anteriormente, su apariencia es muy similar a la del gato común. No tiene un gran tamaño, de largo puede alcanzar los 75 cm, mas la cola que mide entre 20 y 38 cm y el peso oscila entre los 3 y 6,5 kg.

Tienen un manto corto y suave de color arena, con tonos amarillentos y grisáceos. Presentan además un dibujo atigrado de color algo más oscuro sobre todo en las extremidades y la punta de la cola. Tanto el color como el patrón son ideales para pasar desapercibido en las zonas desérticas en las que habita normalmente.


alt="gato salvaje africano en su habitat"

Son esbeltos y elegantes, de formas armoniosas, y todos ellos presentan los ojos de un color verde claro y la nariz de color rosado.


HÁBITAT Y DISTRIBUCIÓN

El gato salvaje africano habita en las sabanas, estepas y zonas de matorral, tanto en África como en Oriente Medio.


COSTUMBRES Y COMPORTAMIENTO

Como todos los felinos, el Gato salvaje africano es carnívoro y caza sobre todo roedores, pero también aves, reptiles, anfibios e insectos.
Éste felino caza al acecho, acercándose sigilosamente a su presa y saltando sobre ella cuando se encuentra más o menos a un metro de distancia.

alt="felis silvestris lybica al acecho"


Son animales solitarios, que buscan la compañía de otros de su especie sólo para la reproducción. 
Las hembras dan a luz entre 2 y 6 crías durante la época lluviosa y dentro de madrigueras excavadas en el suelo por otros animales, o entre los arbustos, tras un período de gestación de entre 56 y 69 días.
Los cachorros permanecen junto a la madre hasta los 6 meses. Hasta el año no alcanzarán la madurez sexual, momento en el que buscarán pareja.

Al vivir en lugares especialmente calurosos, éstos animales aparecen refugiados entre los arbustos durante el día y sólo se vuelven activos con el crepúsculo o durante la noche.
Son muy territoriales, y marcan los límites del mismo mediante señales olfativas como la orina o las feromonas. Dentro de cada territorio suele haber un sólo macho con unas pocas hembras.

alt="gato salvaje africano antecesor del gato domestico"

ESTADO DE CONSERVACIÓN

El Gato salvaje africano no está en una situación vulnerable a día de hoy, quizá por que como nuestros gatos, es un animal muy adaptable y que pasa desapercibido ya que es sigiloso y cauto.




sábado, 25 de mayo de 2019

🐱Gato de las Arenas

Un pequeño gato en un gran desierto


En éste artículo os invitamos a descubrir a éste simpático gato salvaje, conocerás su hábitat, su comportamiento, y su futuro en estado salvaje.


HÁBITAT

A éste singular gato salvaje lo podemos encontrar tanto en el desierto del norte de África como en Asia Central o el Suroeste asiático.
Se trata de un animal duro, capaz de vivir sobre las dunas y las rocas del desierto. No existe ningún otro felino capaz de vivir en un lugar tan seco y con temperaturas tan altas.


MORFOLOGÍA

El Gato de las Arenas, cuyo nombre científico es Felis Margarita, es un felino de pequeño tamaño, ya que mide tan sólo entre 39 y 57 cm, excluyendo la cola, cuya longitud no sobrepasa de los 30 cm.
El peso nunca supera los 3,5 kg, siendo los machos algo más grandes que las  hembras.

Posee un manto característico de color arena que le sirve para camuflarse perfectamente, siéndole muy útil a la hora de cazar y a la hora de esconderse de sus depredadores.
El Gato de las Arenas presenta sobre ésta tonalidad amarillenta algunas rayas de color negro, más destacadas en las patas y la cola.


Quizá lo más característico de ésta especie es su cabeza ancha y sus enormes orejas, cubiertas por unos densos pelos blancos que impiden que la arena penetre en sus oídos. La punta de las orejas es de color negro para evitar quemaduras.

Los ojos grandes y redondeados suelen ser de color amarillo o de un tono verde claro.
Otra singularidad del Gato de las Arenas es que posee pelo en las plantas de los pies, el cual le sirve como aislante frente a la ardiente arena del desierto.

No son animales muy robustos, ni tienen poderosas garras como otros gatos, pero son muy ágiles y resistentes.


COMPORTAMIENTO

Es un gato de hábitos principalmente nocturnos. 
Son animales solitarios y sólo les encontramos con sus congéneres durante la época de apareamiento o durante la etapa maternal, en el que las madres van acompañadas por sus crías.

Por el día para protegerse del calor, el Gato de las Arenas se refugia entre las rocas y los arbustos. Lo que hace que sea muy difícil de encontrar.


Al contrario que otros gatos, el Gato de las Arenas no trepa bien a los árboles, ya que no es una habilidad que necesite en su entorno. Pero a cambio es un buen excavador, pues ésta técnica la utiliza muy a menudo para sacar a sus presas de debajo de la arena donde se refugian.

Son capaces de realizar desplazamientos de hasta 5 km diarios en busca de alimento.

Éste pequeño gato es un buen cazador, y utiliza principalmente el oído para localizar y dar alcance a jerbos, insectos, lagartos y hasta serpientes ocultas bajo las dunas o entre las rocas.

Pueden pasar mucho tiempo sin beber directamente de una fuente de agua, ya que aprovechan la sangre y los fluidos de los animales que atrapan para hidratarse.

Las hembras dan a luz de 2 a 8 gatitos tras un período de gestación de entre 59 y 67 días. Los cachorros se independizan sobre los 8 meses y la madurez sexual la alcanzan entre los 9 y los 14 meses.


FUTURO Y CONSERVACIÓN 

Actualmente el Gato de la Arenas no está en grave riesgo de extinción, pero es importante mantener su hábitat, evitando el asentamiento desmesurado del ser humano en su territorio para evitar el riesgo, ya que ésta junto con la caza del felino por parte de los furtivos para su comercialización como mascota, son sus principales amenazas.
En algunos países como Pakistán, Emiratos Árabes, Kazajistán, Israel o Irán está totalmente prohibida su caza.


Pero es importante que las administraciones de todos aquellos países en los que habita ésta criatura tomen medidas para su conservación, y de esa forma poder seguir disfrutando de éste hermoso y singular felino del desierto.